Saint-Malo, Mont Saint Michel y Cancale. Un trocito de Bretaña.

Hicimos un pequeño viaje de unos días a esta zona de la costa atlántica francesa aprovechando que nuestro buen amigo Arno nos invitó a su preciosa casa en Bretaña, cerca del Mont Saint Michel. Yo sólo quería desconectar un poco del agobio de mi trabajo (ya que ese verano no había tenido ni iba a tener vacaciones) y descansar de las altas temperaturas de mi ciudad. Pero se convirtió en mucho más que eso, se respira sal y hierba verde por cada esquina, murallas medievales, ostras recién recogidas…

Cómo llegar:

Nosotros ya estábamos en París, y fuimos en coche hasta la zona. Pienso que es la mejor forma de llegar, bien si estás haciendo un roadtrip, o bien si estás en Francia y llevas coche. Evidentemente también hay avión, hasta Rennes (bastante económicos, 70-100€ ida y vuelta) y también a Brest aunque está un poco más lejos y los precios un poco más caros (entre 100 y 200€). La idea de tener un transporte propio es una opinión mía, es la sensación que me transmitió ya que hay muchos lugares, ciudades y naturaleza por la zona y sería perfecto no depender de horarios.

SAINT-MALO

Es una ciudad portuaria rodeada de gruesas murallas de piedra. Impacta desde el principio. Una vez llegas (hay parkings habilitados antes de llegar al centro histórico) y entras por las inmensas puertas de las murallas, parece que hayas retrocedido varios siglos en el tiempo. Calles empedradas, banderines que cosían los altos de los edificios, puertas de madera…

Yo fui a finales de agosto y hos hizo un tiempo espectacular, no es el verano de España, pero lució el sol durante todo el día y se estaba de maravilla. Tanto, que lo primero que hicimos fue sentarnos en una terracita a tomarnos una cerveza bien fresquita mientras absorvíamos vitamina D.

Hay un plato muy típico de Bretaña, que es la galette. Es como un crêpe cuyo ingrediente principal es la harina de sarraceno, que le da un sabor diferente para poner relleno salado. Sin lugar a dudas, tienes un montón de opciones, aunque mis favoritas llevan champiñones, créme fraîche (como nata), bacon y huevo, ¡deliciosa!

Saint-Malo, también llamada Ciudad de corsarios, tiene una catedral dentro de las murallas llamada Catedral de San Vicente (Saint Vincent). Una de las sorpresas que aguarda esta ciudad es que la parte superior de las murallas se puede recorrer en un agradable paseo que rodea la vieja ciudad. Podrás disfrutar unas vistas inmejorables de las playas y las rocas que se adentran en el mar. Es destacable decir que en esta parte de Bretaña, dan mucho juego las mareas. Se pueden tener dos paisajes muy diferentes según si la marea está alta o baja, pero cualquiera de los dos será hermoso.

Foto 26-8-17 15 26 09
Calles de Saint Malo
Foto 26-8-17 15 31 50
Arno, yo y Alex
Foto 26-8-17 17 03 10
Galette y catedral
Foto 25-8-17 21 02 01
Galette
Foto 27-8-17 12 17 58
Paseo por las calles de Saint Malo
Foto 26-8-17 18 01 56
Playa desde las murallas
Foto 26-8-17 18 02 11
Paseo por las murallas

Es una ciudad bastante turística, pero se respira un ambiente jovial y relajado, no es para nada agobiante. Es un apunte que me gusta hacer, sobretodo para que lo tengas en cuenta a la hora de decidir un restaurante o comprar algún recuerdo; pues ya sabemos que si callejeamos un poco y no nos sentamos en la primera terraza de la plaza principal que encontramos, nos podemos ahorrar algún dinerillo. Aunque he de confesar que a mí a veces me puede el ambiente y ver a la gente pasear y acabo cayendo en las redes de los negocios demasiado turísticos.

Como nosotros hicimos, puedes acabar la tarde observando caer el sol en la playa mientras te comes un crêpe de chocolate esta vez (creo que el 85% de mi alimentación en este viaje fue crêpes y galettes).

MONT SAINT MICHEL

He aquí la joya de la corona. Es uno de los monumentos más visitados de Francia, y no me exrraña nada, es una preciosidad, vayas en el momento del día que vayas. Realmente, según el mapa, este lugar pertenece a Normandía.

El Mont Saint Michel es una pequeña colina que se levanta en un rocoso islote, pequeñas casitas de arquitectura medieval componen las preciosas calles que acaban en la abadía del Mont Saint Michel, que culmina dicha colina.

En la bahía de Saint Michel se registran las mayores mareas de toda Europa. Cuando baja la marea, el mar se sitúa a 15km de la costa. Este fenómeno hace de éste, un lugar todavía más mágico si cabe. Depende en qué momento del mes vayas, o a qué hora del día, vas a encontrar más o menos agua. No te confíes y no hagas la travesía de la bahía a pie, puede ser muy peligroso.

Actualmente, y desde 2015, la zona está mejorada y habilitada para visitantes, con un respeto albsoluto a la naturaleza y al monumento. Hay un parking a un par de  kilómetros de la zona, en un pequeño pueblo lleno de hoteles que sirve de intermediario con el Mont. Una vez dejes aquí tu coche, creo recordar que es de pago, puedes coger una lanzadera gratuita que te dejará a unos 400m de la colina. El resto ya lo puedes hacer andando. No se necesita entrada para acceder a los intra-muros.

Si te gusta hacer fotografías, desde luego, éste es el lugar indicado. Es una imagen inolvidable da igual a qué hora del día. Yo estuve en dos ocasiones, ya que la casa de Arno estaba cerca de allí: con la noche cerrada, cuando ya está iluminado; y al atardecer (sobre las 19:00 en agosto). Si tuviera que elegir uno de los dos momentos, me quedaría con la luz del atardecer, pudimos ver ponerse el sol en la lejanía, y en conjunto con el Mont Saint Michel no podía ser más mágico. Te dejo a continuación las fotos que tomé yo:

Foto 25-8-17 22 53 45Foto 26-8-17 20 52 32Foto 26-8-17 21 10 30

CANCALE

Cancale es otra de las ciudades que debes visitar si estás por la zona, sobretodo ¡si te gustan las ostras!

Es un pequeño pueblo de unos 5.000 habitantes a orillas del mar, se respira sal en todos los rincines y tiene un encanto especial, aunque su principal atractivo son las ostras, ya que es muy conocida por sus mariscos. Si dejas el coche al principio del pueblo puedes recorrer andando el paseo marítimo, lleno de tiendas de recuerdos y bares donde degustar ostras, productos del mar, y por supuesto galettes.

Al final del paseo (no es muy largo) se encuentra un pequeño mercado de puestos que venden ostras ¡a muy buen precio! He de reconocer que el marisco no es santo de mi devoción y aquí es donde probé las ostras por primera vez, y estaban exquisitas. El plan es comprar una docena de ostras y sentarse frente al mar a degustarlas, te lo recomiendo.

Otras de las imágenes más bonitas que nos dejó Cancale fueron las barquitas sobre la arena, debido a las grandes mareas de la zona, de las que ya hemos hablado, las barcas de pescadores se quedan encalladas en la arena, hasta que la marea vuelve a subir y pueden volver a navegar. Sin duda alguna unos bonitos colores para unas buenas fotos.

Foto 27-8-17 16 55 13Foto 27-8-17 18 36 16Foto 27-8-17 16 51 05

Después de este agradable paseíto por Cancale y un rato intentando sacar el coche (es un lugar pequeño y bastante turístico, tiene parking habilitado pero está un poco masificado) Arno quería enseñarnos un nuevo rincón, así que allí que fuimos.

LA POINTE DU GRUIN

Está a menos de 10 minutos en coche desde Cancale y luego hay que andar un poquito. Se trata de unos acantilados rocosos que se adentran un poco en el océano, de ahí el nombre de “la punta“. Es un sitio precioso, y transmite otro tipo de calma, esta vez hace mucho aire, tienes que mirar por donde pisas mientras caminas… y no tener vértigo, pero merece la pena llegar hasta una roca donde te puedas sentar y observar el mar en todo su esplendor mientras golpea las rocas.

Este lugar me encantó, tenía una energía especial. No puedo decirte nada más, solo sentarte, sentir el aire y disfrutar del espectáculo.

En definitiva, este pequeño trocito de Bretaña merece la pena y mucho. Yo lo recuerdo con especial cariño y aprovecharé cualquier oportunidad para volver a este lugar.

Espero que te haya gustado, puedes dejar cualquier recomendación o sugerencia en los comentarios.

¡Nos leemos pronto!

Ro.

 

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.