PIRINEO ARAGONÉS: ruta Torla – Ordesa – Cañón de Añisclo

Uno de mis lugares favoritos en el mundo es el Pirineo, en este caso hablo de la parte aragonesa que es la que mejor conozco. Yo nací en una pequeña ciudad del pre-pirineo, en la Sierra de Guara, y he vivido prácticamente toda mi vida en Zaragoza, que se encuentra a un par de horas en coche del Pirineo.

Siempre que he podido, me he escapado un par de días a esta zona, ya sea con mi familia, en pareja o a casas rurales con mis amigos. Ofrece cientos de posibilidades tanto de relax, como de senderismo, fotografía o actividades de turismo activo.

Hoy te voy a contar una ruta que hicimos el otoño pasado. El nivel de dificultad es: fácil-facilísimo. En cambio, si te gusta hacer caminos o buscas pistas de senderismo, la zona ofrece muchas rutas.

Ordesa y Monte Perdido

Es un Parque Nacional y para mí, de los mejores paisajes del país. Llegamos en coche a mitad de mañana (visto está que en mi familia no nos gusta madrugar). Y en la zona tampoco porque nos las vimos y deseamos para encontrar un bar abierto. Tomamos un desayuno-almuerzo en una taberna de Torla y continuamos 20 minutos en coche hasta el Parque.

Para llegar hasta el comienzo de Ordesa y Monte Perdido, puedes llegar en coche hasta un aparcamiento, que tiene además una pequeño centro de acogida del visitante. Aquí podrás buscar la ruta que más se adapte a tu tiempo o forma física. También puedes ir en autobús por 4,50€ desde Torla (pueblo más cercano) hasta dicho aparcamiento. Supongo que en épocas de temporada alta es lo mejor si el parking está saturado.

Recordemos que se trata de un Parque Nacional y tiene estrictas medidas de conservación y protección.

Este espacio protegido cuenta con una rica fauna y flora, propia de la zona pirenaica.

Se han observado 5 tipos de reptiles, 8 anfibios, 32 mamíferos y hasta 105 aves diferentes; por lo que Ordesa y Monte Perdido es ideal para la observación de aves. De hecho en Aínsa (pueblo pre-pirenaico que se encuentra muy cerca) cuenta con la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos en un Eco-museo ubicado en su plaza principal.

En cuanto a la flora, el territorio muestra un gran abanico de especies distintas ya que en este Parque encontramos frondosos bosques o rocosas paredes.

Nosotros no disponíamos de mucho tiempo, pero ya habíamos hecho en otra ocasión la ruta de la Cola de Caballo. Es la ruta más famosa y popular de la zona. Se trata de una pista de 17km (5h y media ida y vuelta). La dificultad es fácil-media y merece mucho la pena.

En esta ocasión, como ya conocíamos este recorrido y sólo teníamos un par de horas hicimos una pequeña ruta circular que empieza y acaba en el aparcamiento. Es todo en plano, no tiene desniveles y sólo necesitas calzado cómodo.

Ni siquiera utilizamos folletos o mapas porque el camino está muy bien indicado cada pocos metros. Recomiendo esta ruta para familias con niños o personas (como nuestro caso) que quieren dar un paseo por la zona. Nosotros andábamos bastante despacio y parábamos a menudo. Es un paseo ideal para hacer fotos, tocar el agua, observar árboles o los picos más cercanos…

Ordesa
Ordesa
Pirineo
Pirineo
Pirineo
Escarcha
Ordesa
Haciendo fotos

 

Torla y Broto

En esta zona, como puedes imaginar hay decenas de alojamientos diferentes para pasar tu fin de semana. Evidentemente, la oferta es bastante similar. La mayor parte de los alojamientos son tipo rural, casas rústicas, hoteles pequeños, apartamentos acogedores… No te resultará difícil encontrar un buen sitio dónde dormir.

Nosotros elegimos una Casa Rural en Broto. Tiene muy pocas habitaciones, por lo que es muy tranquila. El dueño de la casa es el gerente del negocio. Es un amable hombre ya jubilado que reformó la casa (con muy buen gusto, por cierto) y la convirtió en este hotelito. Se llama “Casa Rural El Portón de Murillo”.

Te aconsejo reservar con antelación ya que está muy demandado. Uno de los puntos claves de nuestra estancia fue el desayuno. El anfitrión prepara cada mañana en la cocina de la casa un desayuno casero que está increíble. Además, según nos dijo, va variando los platos. Zumo de naranja recién hecho, tostadas, hojaldre con queso brie recién sacado del horno o galletitas de té…

Casa Rural
Casa Rural
Casa Rural
Casa Rural

Torla y Broto son dos pequeños pueblos, situados uno al lado del otro, típicos del Pirineo. Ladrillos oscuros, ventanas pequeñas y grandes tejados de pizarra negra. En ambos pueblos, puede contemplarse esta arquitectura tradicional altoaragonesa. Sin duda, deja unos paisajes de ensueño total, con las montañas de fondo.

Te aconsejo que vengas en primavera, verano u otoño. La zona es preciosa y ofrece múltiples actividades de senderismo o turismo activo, y durante el invierno hay demasiada nieve. Si lo que buscas es esquiar, es mejor que te alojes en otra zona. Si vienes a principios de primavera, o como nosotros en noviembre, aún podrás ver algo de nieve y no hará frío invernal.

Tanto por Torla como por Broto pasan las claras aguas del Río Ara y como parada recomendada, deberías visitar la Iglesia de Torla.

Torla
Torla
Broto
Broto

 

Cañón de Añisclo: la joya escondida del Pirineo

Pese a haber nacido a no muchos kilómetros de aquí, y a vivir a un par de horas de Añisclo, no había visitado todavía esta maravilla. Es un delito, lo sé. Cuando leas estas líneas, o lo descubras por ti mismo, entenderás lo que digo.

Este cañón forma parte del Parque Nacional de Ordesa y Monte perdido. Siguiendo nuestra ruta desde Torla o Broto, donde habíamos dormido, se tarda poco más de una hora. Es una carretera estrecha, no se puede ir muy rápido, pero no es necesario porque tiene unos paisajes para soñar. Este cañón está generado por el río Bellós, protagonista absoluto de cualquier ruta en esta zona.

Para llegar en coche debes coger la carretera HU-631 desde cualquiera de las localidades del entorno. Si viajas con GPS, puedes llegar buscando Cómo llegar a Ermita San Úrbez. Aquí hay un parking, no tiene mucho espacio por eso creo recordar que en verano se habilita otra zona cercana.

Si no sabes cómo empezar, como nos pasó a nosotros, a sólo unos metros del aparcamiento hay una pequeña casita de acogida al visitante. Existen varias rutas y nosotros hicimos una ruta circular llamada “Circuito San Úrbez”. Empezamos en sentido contrario de las agujas del reloj, es decir hacia la derecha. En los folletos informativos pone que se tarda 45 minutos, pero nosotros, para no perder la costumbre estuvimos alrededor de 2 horas. (Esta vez fue porque iba recogiendo hojas, ramas y piedras para hacer un centro decorativo para la mesa de mi salón).

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En este recorrido, de dificultad “fácil”encontrarás la ya nombrada ermita, el río Bellós, la cascada de Aso, y las ruinas del molino de Aso. A mí este paseo me encantó.

Es muy agradable, el paisaje erosionado tiene una belleza especial y además nos salió un poquito de sol. Pese a ser un cañón donde observamos el modelado kárstico de la montaña (el agua ácida que erosiona la roca caliza), nos encontramos con pequeños rincones verdes a los que pasé a llamar “Los rincones de las hadas”.

Esta ruta, la realizan los vecinos de la zona como romería dos veces al año. Tradicionalmente se hacía para pedir en la ermita lluvias para todo el año.

Añisclo

 

Dónde comer:

Y una de las partes más importantes de cada viaje o escapada, al menos para mí y para mi familia, es descubrir (o redescubrir en este caso) la gastronomía de la zona. En Aragón en general, pero en el Pirineo podemos disfrutar de productos frescos y de carnes típicas de la zona.

Paso a enumerar algunos de los lugares donde comimos y otras recomendaciones que no nos dio tiempo a probar. Algunos son más modernos, otros más tradicionales (tan tradicionales que mis padres se sabían los platos de memoria).

En Torla, de los más famosos de la zona, además de que cuenta con un certificado de Excelencia. Comida tradicional servida de manera más moderna, no puedes irte sin probar el chuletón de El Duende. El precio es moderado-alto, pero según las recomendaciones, merece mucho la pena. Por desgracia no lo pudimos probar ya que era el único día de la semana que cerraba (miércoles), pero te aconsejo llamar antes para confirmarlo y reservar mesa.

En Broto encontrarás varios restaurantes-asadores similares, con menú del día que no sobrepasaba los 15€ y de buena calidad. Si quieres cenar algo más ligero y no tan “típico” de la zona, nosotros encontramos por casualidad este bar-restaurante llamado La Cantera. Digo por casualidad porque parece ser que un miércoles de noviembre era el único sitio de comida abierto en todo el pueblo. Tiene bocadillos, hamburguesas y picoteo variado.

En el camino de vuelta tienes múltiples opciones ya que pasarás por muchos pueblos. Aínsa es una muy buena opción, pero hablaré en un futuro post sobre esta pequeña ciudad, incluyendo dónde comer.

Y como te he dicho antes, buscando restaurantes tradicionales, una de las paradas de rigor en nuestro itinerario era la Plaza Mayor de Labuerda, donde se encuentra el restaurante Carrera. Comida casera (en abundancia), de esos platos que pides más pan para la salsa, buena carne, buenos productos en general. Menú simple pero muy buenas opciones y muy rico.

Restaurante Labuerda

 

 

Y hasta aquí este pequeño recorrido de un par de días. Es sólo una idea puesto que hay decenas de pueblos y rutas diferentes que descubrir, pero te dejo esta que me gusta especialmente. Espero que te guste y no dudes en hacerme cualquier pregunta que necesites.

 

¡Nos leemos pronto!

Ro.

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