Guía de viaje: París en 3 días

He estado unas cuantas veces en París, y sí, es una de mis ciudades favoritas. Tres días no son suficientes para ver esta ciudad al completo, ni en un año se podría… Pero he pensado en hacer esta guía para todos aquellos que aprovechen un fin de semana largo o un puente para visitar la ciudad de la luz. En este post te doy una guía básica sobre qué visitar y cómo organizarte en un viaje corto a París. Próximamente prepararé otro sobre restaurantes, cafeterías y rincones que no te puedes perder.

Organización del viaje:

Lo más rápido y económico es coger un vuelo (hay desde las principales ciudades españolas) que vaya directamente a París. En temporada baja puedes encontrar por 50-60€ ida y vuelta (aunque a veces puedes encontrar verdaderas gangas como 30€ ida y vuelta). En temporada alta los precios ascienden a 100-120€ ambos trayectos.

Te aconsejo que viajes hasta París con los aeropuertos de llegada a Charles de Gaulle o a Orly, ya que se encuentran “dentro” de la ciudad y es más rápido llegar al centro.

Si llegas a Charles de Gaulle, puedes coger el tren RER que llega al centro de la ciudad en unos 25 minutos y son 8€ aproximadamente.

Si llegas a Orly, hay un Orlybus por el mismo precio y llegas a Denfert-Rochereau, estación de metro de París, en unos 35 minutos.

La otra opción es llegar a Paris Beauvais, que es una ciudad que se encuentra a más de una hora de París, pero tiene unos buses directos hasta aquí que se compran en este enlace y cuestan 15.65€ o los puedes comprar en el propio aeropuerto aunque un poco más caro. Para la vuelta, siempre hay un bus de París a Beauvais unas 2 horas y media antes de cada vuelo.

Otra opción es contratar un traslado privado, depende de cuántas personas seáis sale genial de precio ya que el precio es por vehículo, no por persona. Y lo bueno es que os llevan hasta la puerta del mismo hotel donde os alojéis.

Si necesitas más información sobre cómo moverte en París, accede aquí.

Lugares que no te puedes perder:

Como París es una ciudad increíblemente grande, voy a organizar los “imperdibles” de esta ciudad por días. Así no perderás mucho tiempo en los transportes y puedas optimizar tu visita.

Primer día:

Por la mañana:

Este primer día está pensado para que no tengas que coger casi ningún transporte, eso sí, ¡desayuna bien y coge energía porque te espera un largo día de caminar! Vamos a poner como punto de referencia la estación de metro Charle de Gaulle Étoile (ojo, no tiene nada que ver con el aeropuerto). Cuando salgas a la calle, una de las primeras cosas que vas a ver es el Arco del Triunfo,  la verdad es que impresiona, pero lo que te gustará es subir hasta lo alto (los cientos de escaleras igual no te gustan tanto) para tener una vista general de los Campos Elíseos, la gran rotonda abarrotada de coches, las lujosas avenidas…

En París hay diversos monumentos o edificios a los que puedes subir (casi nunca gratis) para tener una panorámica de la ciudad. Te aconsejo que subas al menos a uno, y según mi punto de vista, hay mejores vistas en otros monumentos que desde el Arco del Triunfo, eso ya lo dejo a tu elección, que la improvisación del momento también cuenta. Después, te propongo  que pasees por los Campos Elíseos en dirección a Plaza de la Concordia. Pasear por esta avenida me encanta, mirando escaparates de tiendas imposibles, observando a los parisinos vestidos de oficina ir de un lugar a otro mientras tú caminas tranquilamente porque no tienes prisa ninguna.

Después de la gran Plaza de la Concordia, nos encontramos con el Jardin des Tuileries, y después de atravesarlos llegas directamente a la plaza donde se encuentra el Museo del Louvre, como imaginarás, este museo es increíble y guarda algunas de las obras más importantes de la historia de la humanidad como el Código de Hammurabi, uno de los primeros códigos de leyes más antiguos que conservamos, creado en la antigua Mesopotamia. También encontrarás la mítica Venus de Milo o pinturas tan conocidas como la Monalisa. Esto es una visita obligada, pero merece que dediques varias horas (y nunca acabarás de verlo por completo), así que decide si quieres entrar o dejar una visita en profundidad en otra futura ocasión cuando vuelvas a París.

Creéme, París es una ciudad que se puede visitar varias veces y nunca terminarás de conocerla, así que considera esta opción.

Por la tarde:

Depende de el tiempo que os quede para el resto del día (aún queda mucho por hacer) podeís acercaros a la salida de metro Palais Royal que es especial y diferente, y tan solo a unos metros visitar les Colonnes de Buren, es un patio muy curioso y puedes hacer fotos muy divertidas.

Nuestro siguiente destino será el “centro centro” de París. Dirígete andando hasta Chatelet Les Halles, por esta zona es un auténtico placer pasear. Acércate hasta el Centre Pompidou, es el museo de arte contemporáneo y moderno. El interior del museo es curioso por lo menos, luego está nuestra perspectiva del arte o la facilidad que tengamos para interpretar según qué obras de arte. Una de las cosas que merece la pena de este museo es subir por las curiosas escaleras, desde el exterior parece que estén dentro de unos grandes tubos de plástico, y admirar las vistas que, a estas horas, nos regala el atardecer de París. También tiene una terraza en la parte más alta del museo.

Para el resto de la tarde-noche que queda, podrías recorrer por los alrededores de Pompidou, las animadas calles con pequeños bares y pubs que ofrecen ofertas de Happy Hour, tomarte un cocktail o una cerveza y hacer balance de tan intenso día que has pasado.

Segundo día:

Por la mañana:

Si el primer día venía cargadito de cosas que ver e interesantes paseos, el segundo día no va a ser menos. Y no vamos a esperar más, y lo primero que puedes hacer es ir a ver la Torre Eiffel. Tienes varias paradas de metro por los alrededores de la torre, yo te propongo una de ellas para luego seguir la ruta por París, pero evidentemente puedes hacer lo que más te apetezca o más te convenga.

Una de las vistas que más me gusta de la Torre Eiffel es si sales de la boca de metro de Trocadero. Después de las fotos de rigor, te recomiendo que te acerques a las faldas de la torre. Por ser el monumento más típico y que más había visto en fotos, pensé que no me iba a sorprender, pero realmente me dejó anonadada. Es enorme y bonita. Si quieres subir, tiene varias alturas (y ascensor), pero bajo mi punto de vista, ¿qué es una panorámica de París sin la silueta de la Torre Eiffel?

Después de pasear por los Campos de Marte, descansar en el césped y tomar las otras cien fotos de la torre (a mí me parece que cada perspectiva es diferente y siempre me parece un buen momento para coger otra foto, aunque sólo haya avanzado 5 metros desde la última foto que tomé), vamos a dirigirnos al siguiente punto de nuestra ruta: Nôtre dame.

Tienes dos opciones depende de lo animado que estés o la energía que tengas (o el tiempo que haga, no nos olvidemos que estamos en París, si tienes sol, aprovéchalo): puedes coger una línea de metro (unos 25 minutos) o caminar por la orilla del Sena, es 1 hora aproximadamente. Yo lo hice así, y ningún trauma, es un paseo agradable y bonito, y además verás numerosos puentes, entre ellos el Pont des Arts, que es el típico puente de los enamorados donde las parejas cuelgan un candado con sus nombres y tiran la llave al río.

Muy cerca de este puente, está la Île de la Cité, que no es ni más ni menos que una pequeña isla dentro del río donde se encuentra la Catedral de Nôtre dame. Es muy muy bonita, tanto por fuera como por dentro, que tiene una magia especial. También puedes subir a lo alto de una de las torres, previo pago y fila de decenas de personas, pero esta vista sí que te la recomiendo, ves de cerca las famosas gárgolas que decoran el alto de las torres, y unas vistas impresionantes.

Por la tarde:

Tras esta visita cultural tan interesante, nos ponemos en marcha caminando rumbo al Panteón, es un camino de unos 20-25 minutos y pasas al lado de la Universidad de París, la Sorbona. El Panteón está destinado a honrar a diversos a personajes que han marcado la historia de Francia, aquí están enterrados grandes hitos como Voltaire, Rousseau, Víctor Hugo o Marie Curie, entre otros. Puedes entrar, también hay que pagar un ticket, o hacer fotos desde fuera que también es muy bonito.

Muy cerca de donde nos encontramos, están los Jardines de Luxemburgo. Es un parque grande y precioso, hay mucha gente practicando deporte, charlando, paseando con sus familias. Una de las cosas que más me gusta hacer es sentarme en una silla (están sueltas por el parque) alrededor del lago. Puedo pasar horas observando a los turistas, a los niños dirigiendo sus barquitos en el lago, los pájaros…

Si todo ha ido como se esperaba ya se debe estar acabando el día, así que ¿por qué no aprovechas que estás en el Barrio Latino para acabar tomando algo con un buen ambiente?

Tercer día:

Por la mañana:

Y ya para despedirnos de esta maravillosa ciudad, vamos a utilizar este último día para ver uno de mis lugares favoritos. Se trata del Sacre Coeur o Basílica del Sagrado Corazón. Está situada en el bohemio barrio de Montmartre. Puedes llegar hasta aquí con el metro hasta las paradas de Pigalle, Abesses o Barbès Rochechouart, que son las más cercanas. La Basílica está en lo alto de una colina, así que vas a tener que andar en cuesta, incluso subir escaleras, aunque también puedes subir en funicular. La vista desde arriba es impresionante, casi mejor que cualquiera de los miradores o vistas panorámicas de París que hayas visto hasta el momento.

Uno de mis momentos favoritos es sentarme en esas escaleras infinitas (que primero has tenido que subir a pie) y tomarme una cerveza o un refresco al ritmo de alguna guitarra que se escucha de un cercano grupo de amigos, admirar el arte callejero de algún malabarista que busca sacarse unas monedas o las decenas de turistas que observan ensimismados la belleza del Sacre Coeur.

Puedes pasar horas paseando por este barrio, a los alrededores de la basílica, pararte en una pequeña terraza a tomar un café (a precio turista por supuesto) mientras los artistas pintan las calles empedradas de tan pintoresco barrio. Después puedes bajar andando hasta el Boulevard de Clichy a hacerte una foto en el famoso Moulin Rouge. Te advierto que aunque no lo parezca, esta calle cambia mucho de noche y puede ser algo extraño.

Por la tarde:

Supongo que ya nos habremos plantado en mitad del día, si crees que ya puedes dar por vista esta parte de París, puedes volver al centro (estación de Châtelet – Les Halles), dar una vuelta y parar a comer donde te apetezca. Si quieres inspiración puedes ir a curiosear a la Rue de Montorgueil, donde hay pequeños restaurantes no muy caros, de take away o de comer allí mismo.

El resto del día lo dejo para que sigas investigando por tu cuenta o vuelvas a aquellos sitios que te han gustado y quieras volver, o igual

Economía del viaje

Como ya todos sabemos, París no es una ciudad barata, y eso se nota a la hora de organizar el viaje. También es cierto, que si queremos ajustar el presupuesto, se puede. Puedes comer por la calle en vez de en restaurantes o alquilar un apartamento en vez de un hotel.

El transporte hasta París dependerá bastante de la época en la que viajemos, pero podemos encontrar vuelos más o menos baratos. Tanto el tren como el autobús que hace falta coger desde cualquiera de los 3 aeropuertos hasta la ciudad, varía entre 8 y 16€. Los billetes de metro sencillos cuestan 1.90€, o puedes optar por el de 10 viajes que son 14.50€. También existen tarifas reducidas.

Los hoteles no son especialmente baratos, pero si puedes, te aconsejo que sacrifiques un poco de economía por ubicación, es decir, estar en un sitio más o menos céntrico. De esta manera perderás menos tiempo en desplazarte, incluso podrás ir andando a algunos lugares. Te doy la opción de alquilar un estudio o apartamento, suelen ser más baratos y puedes encontrar auténticas maravillas.

La comida y los restaurantes son otras de las cosas donde podemos recortar. Estamos acostumbrados (en España al menos) a poder comer en cualquier sitio a buen precio y un buen menú o algunas tapas o raciones. No es el caso de París, si quieres comer en un restaurante, vas a pagarlo como tal. Te aconsejo que compres comida en la calle en pequeños locales donde tienen crepes en todas sus formas y rellenos, o pizzerías.

Otros gastos: si tienes menos de 26 años, desde luego no te lo pienses y viaja ya a París. La mayoría de los museos y centros culturales son gratuitos para los menores de 26 años, es una iniciativa buenísima ya que promueve la cultura entre los más jóvenes. Por ejemplo, museo del Louvre, mirador del Arco del Triunfo o de Nôtre Damme, Centro Pompidou…

En definitiva, no sé si después de leer esto te han dado ganas de viajar a La ciudad de las luces, pero te lo recomiendo ¡mucho! Nunca defrauda, siempre tiene cosas nuevas que ofrecerte y enseñarte, rincones nuevos por explorar. Si tienes cualquier duda sobre lugares que visitar, transporte o cualquier otra cosa, ¡no dudes en preguntarme!


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¡Nos leemos pronto!

Ro.

Comentarios

  1. Pingback: Planes alternativos en París (la mayoría gratis) – me&mrworld

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